Dios de la luz
Balder
Baldr era el más luminoso de los dioses: todo lo que existía juró no dañarlo. Su luz no encandilaba, abrigaba. La Balder busca eso: un tono cálido, redondo y largo, que llena la sala sin lastimar el oído.
Las series
Wotan es el nombre germánico de Odín. Cada serie lleva el nombre de un dios, un lugar o una criatura de su mundo, elegido por el carácter del instrumento.
Dios de la luz
Baldr era el más luminoso de los dioses: todo lo que existía juró no dañarlo. Su luz no encandilaba, abrigaba. La Balder busca eso: un tono cálido, redondo y largo, que llena la sala sin lastimar el oído.
La Tierra, madre de Thor
Jörð es la tierra misma: la que sostiene, la que resiste, de donde nace el trueno. La Jord tiene peso y raíz. Graves firmes, ataque denso y el perfil single cut que no pasa de moda.
Dios de la justicia
En su salón de oro y plata, Forseti resolvía las disputas de dioses y hombres, y todos se iban en paz. La Forseti es la guitarra del equilibrio: twang claro y un diseño que sirve igual en el country, el funk o el indie.
Madre de Odín
Antes de Odín estuvo Bestla. Sin ella no hay dioses, ni mundos, ni historias. Por eso es nuestra serie de inicio: la primera guitarra, el primer pack, el principio de todo.
El reino de Hel
Helheim es el mundo que está debajo de todos los mundos: frío, oscuro y distinto a cualquier otro. La Helheim es nuestra guitarra custom, para el que no quiere parecerse a nadie.
Reina de Asgard
Frigg, esposa de Odín, conocía el destino de todos y no lo contaba. Sostenía el orden sin pedir protagonismo, como un buen bajista. El Frigg es el que sostiene a la banda.
Hijo de Thor, la fuerza
Con tres años, Magni levantó lo que ningún dios pudo: la pierna del gigante que aplastaba a su padre. Los Magni son chicos por fuera y fuertes por dentro.
El espíritu guardián
Para los nórdicos, cada persona tenía un vörðr: un espíritu guardián que la seguía a todas partes. En una banda, ese guardián es el baterista, el que cuida el tiempo. Las Vord marcan el pulso.
Diosa del amor y la batalla
Freyja recorría los mundos en un carro tirado por gatos y elegía a la mitad de los caídos en batalla. Pasión y combate en la misma figura. Las Freya son para practicar en silencio y tocar con fuego.
El dios valiente
Tyr puso su mano en la boca del lobo Fenrir para que los demás estuvieran a salvo. Los primeros instrumentos para chicos llevan su nombre: el primer golpe siempre requiere valentía.
El herrero de los dioses
Brokkr y su hermano forjaron el martillo de Thor a golpes, sin dejar que el fuego se apagara ni un segundo. Las congas Brokk son para eso: el golpe con las manos, la percusión que se trabaja.
Dios de la poesía y la música
Bragi era el skald de Asgard, el que cantaba y recitaba en los salones de los dioses. En una batería, la voz es el redoblante. El Bragi es la voz.
La guardiana de la juventud
Iðunn cuidaba las manzanas que mantenían jóvenes a los dioses. Los bongós Idun son para tocar con las manos, a cualquier edad.
Los elfos de luz
Los álfar de luz vivían en Álfheim y eran más brillantes que el sol. La Alva es eso: brillo y ritmo en la mano.
El Día
Dagr cruza el cielo cada mañana en Skinfaxi, el caballo cuya crin ilumina la tierra. Las Dag son para cada día: estudiar, practicar, tocar en casa. Hay medidas 3/4, mini de viaje y versiones para zurdos.
El lobo de Odín
Geri y Freki eran los lobos que acompañaban a Odín. Geri, el voraz, nunca se saciaba. La Geri es la clásica para el que tiene hambre de aprender, también en versión para zurdos.
La reina del inframundo
Hel gobernaba el mundo de los muertos con medio rostro en la luz y medio en la sombra. Las mandolinas Hela tienen esa doble naturaleza: acústicas y eléctricas, de ocho y de doce cuerdas.
Padre de la Noche
Nörfi fue el gigante padre de Nótt, la Noche. Los Norve son para eso: la noche, el fogón y las canciones entre amigos.
El dios hawaiano de la música
El único nombre que no viene del norte. El ukelele nació en Hawái, y Lono era allí el dios de la música, la lluvia y la paz. Los Lono son de madera oscura y sonido cálido.
La vasija de la poesía
Són era una de las tres vasijas donde se guardó el hidromiel de la poesía: quien lo bebía se volvía poeta. Los Són tienen 88 teclas sensibles para que lo que estudiás suene como lo imaginás.
El dios silencioso
Vidar casi no hablaba. Cuando llegó el fin del mundo, fue de los pocos que quedaron en pie. Violines y cellos para el estudio serio, donde todo empieza en silencio.